El Dominó

El dominó fue inventado en China hace más de trescientos años. Al principio se usaba como elemento de adivinación pero pasó a ser un juego para entretenerse e incluso apostarse dinero rápidamente.

 

El dominó entró en Europa a través de Italia a mediados del siglo XVIII, a finales de ese siglo apareció en Inglaterra donde fue calificado de juego infantil pero en contra de la opinión generalizada sobre este juego, la gente lo acogió entre sus juegos favoritos con gran entusiasmo.

Las primeras fichas de europeas de dominó se hacían con hueso, hacia 1840 se empezó a unir la lámina de hueso a otra de ébano mediante unas tachuelas de latón por lo que la ficha podía sostenerse de pie. Actualmente es muy complicado conseguir dóminos en hueso o marfil, pero se usan en su fabricación nuevos materiales como la marfilina (material sintético que imita al marfil), el plástico, la madera o el celuloide ( este es el tipo de ficha que se usa en competición) que hace que haya una gran variedad de tipos de fichas.

En Europa se juega normalmente con el dominó compuesto por veintiocho fichas, es decir hasta el doble seis, pero en centroamérica y sudamérica se juegan con dóminos que llegan hasta el doble nueve y el doble doce, ambos tipos también los podreis encontrar en Cuarto de Juegos.

Instrucciones Dominó Europeo:

En el dominó europep se colocan las veintiocho fichas boca abajo y los jugadores las van cogiendo al azar.

Juego cerrado o para cuatro jugadores:

Cada uno retira de la pila central siete fichas y las pone de canto, de manera que su cara marcada quede oculta al resto de jugadores.

El que tenga el seis doble empieza el juego, colocándolo en el centro de la mesa, apuntando hacía él. El turno se sucede en sentido contrario a las agujas del reloj. El jugador siguiente tiene que poner una ficha que tenga un seis en algún extremo, por ejemplo el seis/tres. El siguiente puede escoger entre una ficha con un seis y ponerla al otro lado del seis o una ficha con un tres, a continuación de la que acaba de poner el segundo jugador, y así sucesivamente.

Las fichas dobles se colocan siempre atravesadas, apuntando al que las haya puesto. Las demás se colocan en fila. Si la fila se extiende demasiado se puede continuar de lado, haciéndo un angulo recto.

Si un jugador no puede rematar ninguno de los dos extremos de la fila se ve obligado a “pasar” y cede su turno al siguiente. El juego termina cuando uno de los participantes ha colocado todas sus fichas. Se suma el valor de las fichas que quedan sobre la mesa, y el total es la puntuación del ganador.

Si ninguno de los jugadores puede desembarazarse de todas sus fichas, descubren las que les quedan y el que tenga menos puntos es el ganador. Se suman los puntos de los demás jugadores y se deducen los del ganador para obtener la puntuación total del mismo. El primero que alcance los doscientos puntos es el ganador final.

El dominó no depende solo de la suerte. Para jugar bien son esenciales un cálculo justo, una buena memoria y una rápida deducción. Si se tiene una serie de fichas con el mismo número, como cuatro/cinco, cuatro/cuatro, cuatro/dos y cuatro/cero, esto puede ser de gran ayuda y hay que jugarlas lo antes posible para bloquear a los oponentes.

Juego abierto o para dos/tres jugadores:

Se revuelven las fichas boca abajo. Cada jugador destapa una. El que consiga mayor puntuación empieza. Cada jugador retira siete fichas del montón. Las siete o catorce restantes, permanecen sobre la mesa. El que empieza, coloca cualquier ficha y el siguiente tiene que rematarla por algún extremo. Se juega también en el sentido contrario a las agujas del reloj. Si un jugador no tiene fichas para rematar, puede robar una del montón de las siete o catorce fichas que no fueron repartidas inicialmente. Si puede la coloca, si no, se la guarda y roba una nueva. Así hasta que robe una que la pueda colocar o hasta que queden dos en el montón, en cuyo caso tendrá que “pasar”. Igual en el juego cerrado, el ganador es el que consigue colocar primero todas sus fichas y su puntuación es el total de las fichas de los demás.

En Cuarto de Juegos encontrarás una gran variedad de dominós tanto por la calidad del estuche (en piel, en madera, en plástico etc) como por la calidad de la ficha y su tamaño. Tenemos una gran variedad en dominós chamelo que así se conoce al que se atiene a las medidas del oficial de competición, con fichas de 4,2 por 2 centímetros. 

 La opinión de Cuarto de Juegos:

El dominó es un juego clásico sencillo de aprender y de jugar. Debido a que es necesaria la atención y el razonamiento es muy recomendable para personas que desean potenciar estas capacidades o que quieren prevenir un deterioro en las mismas. Para las personas mayores es especialmente recomendables los dominós de ficha grande, más fáciles de coger y de ver. Sin duda el dominó es uno de esos juegos a los que nunca se debería dejar de jugar.

www.cuartodejuegos.es

 

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5 Comentarios

  1. Hola, les escribo desde Puerto Rico, nuestro negocio se dedica a todo lo que es premiaciones y vendemos dóminos personalizados. Estamos interesados en los juegos de dóminos, necesitamos saber los modelos y valor de cada set, si hay descuento al comprar grandes cantidades, la forma de pago, costo y forma de envío.

    Gracias
    Carlos Rodríguez
    (787) 269-1114

  2. La verdad es que no conocemos ningún sitio específico para jugar al dominó, hay un club de juegos que igual organizan partidas pero no lo tengo claro, el mail de contacto es juegos.da2@gmail.com

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